La cancelación registral de la deuda que supone una hipoteca es uno de los trámites más desconocidos y que, a la vez, pueden ser más necesarios para los consumidores. Aunque la hipoteca es un producto financiero muy común y vinculado habitualmente al mercado inmobiliario (a la compra de una primera casa, por ejemplo), todavía hay muchas personas que no saben por qué deben efectuar esta gestión.

A continuación te contamos los detalles más relevantes de esta operación.

 

¿Por qué vale la pena cancelar la hipoteca?

Vamos por partes. En primer lugar, recuerda que, cuando pides un préstamo en el que un bien queda gravado con una garantía, en el Registro de la Propiedad correspondiente figurarán tanto la escritura de esa propiedad (una vivienda, sin ir más lejos) como la de su hipoteca asociada.

Muchos beneficiarios de estos préstamos consideran que, una vez amortizadas antes del final del plazo o pagada su última cuota, las hipotecas no requieren más operaciones por su parte. Sin embargo, esta apreciación no resulta cierta. Al menos no lo es si, posteriormente a esos hechos, van a querer vender esa propiedad o constituir una nueva hipoteca en base a ella.

Una vez transcurridos veinte años desde que haya sido finiquitada la relación contractual relativa a la hipoteca, el Registro de la Propiedad en el que estaba inscrita la eliminará de sus archivos, por lo que dejará de tener sus últimos efectos sin coste alguno para su beneficiario. ¿Pero cuáles son los efectos que sigue generando la hipoteca cuando ya la hemos pagado?

Ten en cuenta que, si no procedes a cancelarla, será un impedimento a la hora de realizar a lo largo de los veinte años posteriores a su abono las operaciones señaladas antes. Los bancos que tengan que intervenir manejarán una documentación en la que continuará existiendo esta carga, lo cual complicará sus gestiones y hará que los interlocutores que se avengan a negociar no vean claro tener que afrontar el trámite relativo a la cancelación.

Por lo tanto, te confirmamos que, si quieres vender o impulsar una nueva hipoteca sobre el bien antiguamente hipotecado, sigas estos pasos para la cancelación registral de la deuda. Presta atención.

 

¿Qué tienes que hacer para cancelar la hipoteca?

Apunta las siguientes instrucciones.

1. Pide al banco con el que constituiste la hipoteca el certificado de deuda cero. En virtud del texto refundido de la Ley Hipotecaria, no te deberían cobrar por la expedición de este documento, aunque consta que algunas entidades sí solicitan el pago de esta comisión.

2. Lleva a la notaría dicho certificado de deuda cero y paga por la gestión de la escritura pública de cancelación de la hipoteca.

3. Presenta en la delegación autonómica de Hacienda el impreso del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP-AJD). Estarás exento de pagar este tributo, pero deberás abonar alrededor de un euro por el documento citado.

4. Lleva al Registro de la Propiedad el formulario del ITP-AJD y la escritura notarial firmada por el apoderado del banco. Inscribirán la cancelación.

En definitiva, si estás interesado en comprar o vender un bien hipotecado, infórmate sobre la cancelación registral de la deuda. ¡Contacta con nosotros!

 

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